Soy adicta a las palabras que se quedan en la garganta o en la punta de los dedos, presas. A hablarle bajito a las paredes de la habitación, a decir frases de películas en voz alta, por si hay alguien escuchando. Soy adicta a los ojos de la gente, a quedarme embobada mirando sus bocas cuando hablan, a enredar mis dedos en melenas ajenas. Soy adicta a escribir para mí, para ti, para todos.
Soy adicta a ser adicta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario