sábado, 18 de diciembre de 2010

Fortaleza interior

Nunca olvides que tú y yo escribimos juntos una historia; somos tan diferentes que a veces me pregunto cómo pudimos estar juntos. Sin embargo, creo que allí reside el misterio del corazón y la belleza de nuestro encuentro. Sé que no fui una chica más en tu vida; me hiciste sentir distinta. Me enamoré de ti a poquitos; me diste vida y esperanza en medio de mi miedo al amor. Siento mucho este final; siento mucho si no supe estar a la altura de lo que esperabas de mí pero tienes que comprender que soy como soy y yo no puedo renunciar a mí misma por estar contigo. Tu sueño no era el mío; sin embargo, yo te animo a que cumplas tus metas igual que yo poco a poco me acerco a las mías. Mereces ser feliz de la misma forma que yo lo soy ahora. En este tiempo me he descubierto a mí misma; he recuperado mi verdadera esencia. Dejé mucho atrás y respeté tu espacio. Hoy creo que todo eso ha merecido la pena; simplemente, porque todo lo que tengo ahora lo he conseguido yo sola empezando de cero y he descubierto mi fortaleza interior.

No hay comentarios:

Publicar un comentario