El cielo esta gris y no tengo ganas ni fuerzas para levantarme de la cama. Hoy no. ¿Sabes porque? Hoy hace seis meses que lo nuestro termino para siempre, llevo seis meses sin verte, sin recibir tus besos, sin acariciar tu piel y sin abrazar a lo que mas quiero. Llevo seis meses esperándote entre las sabanas con mi mejor vestido. Pero la sonrisa se me ha borrado, porque ya no quedan esperanzas de que vuelvas. Y reconocerlo, duele. Tengo que empezar de cero y seguir con mi vida. Hacer como si nunca hubieras existido, como sino hubieras andado por mi camino. O al menos, eso es lo que me dicen. Pero no lo entienden. No entienden que no puedo hacerlo. Que tu eres mi adicción, eres mi peor droga y te necesito. No puedo fingir que nunca te he tenido, que nunca has sido mío. Porque eres lo mejor que me ha pasado. Tu me enseñaste otro modo de ver la vida. De valorar los pequeños detalles. Pero olvidaste enseñarme lo mas esencial. Enseñarme a olvidar. A olvidarte. A afrontar que no ibas a estar siempre, a vivir sin ti. Quizás ahora es el momento de aprender algo por mi misma. Aprender a soportar y superar el dolor. A tapar las heridas de mi corazón con parches resistentes, porque no pueden romperse, las cosas del pasado no pueden volver un día cualquiera y permitirse el lujo de volver a destrozarme la vida. Así que tienen que estar bien fuertes. Voy a aprender yo sola, lo que tu olvidaste enseñarme. Eso, lo haré mañana. Pero hoy... hoy me quedaré aquí, rompiéndome en mis recuerdos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario