Me gustaría que vinieses a buscarme. Por sorpresa o con preaviso, eso no importa. Lo mismo me da sentir la emoción de algo inesperado que los nervios que se agarran al estómago cuando esperas algo. Pero quiero sentirme viva de nuevo, no ser esa tonta que he sido durante mucho tiempo. Yo no quiero que seas un superhéroe, con que seas tú mismo, me sirve. Y si no vas a venir a rescatarme mejor dímelo ya para inflarme el salvavidas cutre que llevo siempre en el bolso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario